El municipio
posee una alta densidad de población, dispersa
por diversos núcleos. Tiene 35.299 habitantes,
según los datos del Instituto Canario de Estadística
(Istac) correspondientes a 2002.
Los habitantes están repartidos por las entidades
de población de Icod el Alto, La Sombrera, Las
Toscas de Romero, El Horno, El Mocán, La Piñera,
Palo Blanco, La Ferruja, Las Llanadas, Cruz Santa, La
Cartaya, La Montaña, La Zamora-Grimona, El Jardín,
San Benito, La Higuerita, Realejo Alto, Realejo Bajo,
San Agustín, San Vicente, Tigaiga, Toscal-La
Longuera y La Carrera.
Hasta 1954 no se produjo la fusión entre Realejo
Bajo y Realejo Alto. Realejo de Abajo fue un centro
de producción de azúcar, ya que en él
se instala el primer ingenio azucarero de la Isla.
En el centro del Realejo Bajo está la plaza y
la iglesia de La Concepción, y en el Realejo
Alto la iglesia de Santiago Apóstol, posiblemente
el primer templo cristiano de la Isla, donde se encuentra
la pila que al parecer fue usada para bautizar a los
guanches. Desde su plaza destaca sobre el resto del
paisaje el drago de San Francisco, que estaba en el
antiguo convento franciscano.
La casa de Viera y Clavijo, el más célebre
realejero de todos los tiempos, es otro de los lugares
de interés. También puede recomendarse
al turista la visita a la Hacienda de Los Príncipes,
al Paraje Natural de Rambla de Castro y al Castillo
Parque-Museo.
La zona más alta del municipio se introduce en
el Parque Nacional del Teide. Más abajo, en la
corona forestal se encuentra la zona recreativa de Chanajiga
y los miradores del Lance y La Corona, desde donde se
pueden apreciar excelentes panorámicas del Valle
de La Orotava.
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